Caminante Nocturno… Ignis 2da. parte

Pasado el impacto del primer encuentro con el profeta, viendo que según el reloj, aún estaba a tiempo de salir a caminar. Sin contar que con la gran cantidad de café ingerido a lo largo de la charla, me resultaría hasta milagroso siquiera poder pestañar.
Busqué un abrigo, porque afuera no sabría con que podría encontrarme. Salvo las lluvias, todo lo demás era siempre impredecible.
Tenía que decidir por donde salir, si por la puerta o por la ventana. Podría ser lo mismo, pero solo yo sabía que no lo era; los ladridos de mis amigos cuadrúpedos, me decían en su lengua que no era así, ellos también sabían de la diferencia y por ello, mis amigos estaban allí. Los únicos a los que podría considerar como tales, como amigos , eran ellos, no importa su condición de cuadrúpedos, hay mucho humano que se la da de amigo, pero su constante genuflexión, ante el pseudo poder los hace ser más cuadrúpedos que ellos mismos. En mi extensa experiencia laboral, aunque personal también, he visto a muchos genuflexos que se posicionan en dicha postura, perdiendo asi toda su dignidad, o mostrando mejor dicho la carencia de ella.
Toque la llave que pendía constantemente de mi cuello, la sentí vibrar, quité el seguro y tomándola fuertemente, como su pudiese tomar vida propia y escapar de mi posesión, la acerque al candado, la introduje en el, y recitando un innecesario mantra, (nunca supe si era innecesario, pero igualmente lo seguí haciendo mientras duro la magia), gire en sentido contrario a las agujas del reloj dos veces y una en la orientación horaria; con un fuerte chasquido, el fuerte candado se abrió, quite la llave, devolviéndola a su lugar, fuertemente asegurada a mi cuello.
Quite la fuerte cadena, que mantenía en su lugar las pesadas persianas de la ventana y salí por ella, fuera me esperaba los mimos y caricias de mis 6 amigos cuadrúpedos, que pugnaban por acercar su cabeza para ser acariciados. Pero primero lo urgente, antes que lo importante, asegure fuertemente la ventana con la cadena y la cerré con el candado, recitando el mismo mantra, pero de manera inversa.
Finalmente si pude abrazar a cada uno de mis cinco amigos, acariciar su cabeza y acercar mi frente a la de ellos, cuando buscaba al sexto, sabia que no podría encontrarlo, el estaba, pero a su manera. Terminado el ritual, comenzamos la caminata, que no sabría donde me llevaría, solo tenia en claro que lo pasaría bien, imposible no pasarlo asi, con tan grata y nutrida compañía. Algo si sería seguro, nadie se me acercaría, nadie correría el riesgo de cruzarse en el camino de tan nutrida manada, con ello, sin saberlo, se asegurarían que su vida no cambiaría con el cruce en en la ruta del caminante, más en una noche oscura sin luna como la que se presentaba en esta marcha.
Siguiendo la ruta establecida y siempre cambiante, comencé a caminar siguiendo un patrón específico, que cambiaba en cada salida, para poder toparme con nuevos lugares donde observar, aprender con nuevas experiencias y sentir como el universo seguía siendo uno y uno con él. Pensamiento profundo para alguien que no duerme y sin embargo no pierde su atención y reconoce lo que sucede a su alrededor, aunque no siempre…..
Pase por el parque donde acostumbro correr, las veces que salgo por la puerta y practico el que ahora llaman “running”, algo más tranquilo, sin grandes cambios. Sin ninguno en realidad. podía correr por horas y saber que finalizaría en el mismo lugar donde comencé sin contratiempos ni sobresaltos. En esta oportunidad, doble a la derecha, luego a la izquierda, retome una cuadra, o eso creí y allí apareció el camino del bosque. Parecía interesante, nunca lo había visto con anterioridad, decidí adentrarme en el, seguido de los perros, Lobo a un lado Luna, al otro, Lola corriendo por delante, anunciando nuestra presencia a la nada, detrás, los perros más pequeños, Mordisco con su siempre presente actitud de buscar atención mordiendo la mano, Marrón con su lento y constante caminar y el negro, al que nunca pude ver en primer plano, pero siempre tuve presente en mi memoria, a el, a pesar de no verlo, lo supe presente. Cada vez que intentaba enfocar la mirada en donde suponía se encontraba, o lo presentía con el rabillo del ojo, se escabullía detrás de un árbol o de cualquier objeto que tuviese cerca. Lejos de generarme malestar, me producía gran alegría, porque sabia que no hacia falta que lo viese, para saber que mi amado Dicky estaba cerca, siempre.
En una curva del camino, los perros decidieron investigar parte del bosque que rodeaba el camino y hacia allí se dirigieron corriendo, algo habían visto que les reclamaba su atención, no me preocupó, sabia que me volverían a encontrar, donde fuera que me llevase el camino.
Continué caminando, siguiendo el trazado del camino, ancho como como una ruta, vacío como un camino interno. La curva me impidió ver lo que había al llegar a su termino. El pensar en lo vivido anteriormente, el revivirlo en mi memoria mientras caminaba, me impidió estar atento como debiera, fue así como me tope con tres personas, que de improviso me cortaron el paso, uno con una linterna en la mano, comenzó a iluminarme el rostro, con el propósito de encandilarme, eso me hizo notar la poca mentalidad de esta persona, ya que con bajar la vista me era suficiente para bloquear sus intenciones, el otro en el medio, no paraba de hablar, diciendo incoherencias y mirando para todos lados, como temiendo que apareciera alguien que descubriera sus intenciones, detrás, apoyado en un árbol un voluminoso personaje que miraba sin decir nada, con cierto aspecto de temor y superiodidad, esa que solo sienten los inferiores, se limitaba a mirar fijamente.
Centrando mi atención visual en el cuerpo del que mantenía la linterna y mis oídos en quien no paraba de hablar, escuche y entendí finalmente sus intenciones, el locuaz personaje no cesaba de decir, de varias formas –Dame todo lo que tengas, quiero lo que tenes, dámelo, lo quiero, es mio, digo nuestro, somos uno dame dame dame. Pense en ese momento, en un viejo tema de Abba, no se porque, automáticamente me dió la sensación de estar en presencia de quien no la tiene, ni pasado y mucho menos futuro.
-No tengo nada, les respondí con total calma, lo mejor para todos, es que me permitan seguir el camino.
-Nos estas amenazando? Escuche decir al de la linterna, que infructuosamente buscaba cegarme con ella, en un tono de voz que hacia notar que aparentaba ser lo que no es, pero que le hacían creer, seguro que para reírse de el a sus espaldas.
-No, no amenazo, no me hace falta, solo es una petición formal, que bien pude no haber formulado, pero que reitero, déjenme seguir el camino, por el bien de todos. La violencia me atemoriza, me hace temblar…..
-Vas a seguir tu camino, cuando te doblegues a nosotros idiota, esta vez, quien hablo fue el voluminoso personaje que continuaba a poyado al árbol, mi sonrisa sardónica le hizo malinterpretar mi sensación, pensó que me embargaba el temor, que me estaba poniendo nervioso, cuando en realidad lo que sentía era esa energía que me corría por el cuerpo cada vez que me topaba con alguien y de quien sabia su futuro seria cambiado. Por lo general la sensación era de pesar, por eso evitaba los cruces, en este caso, seria de satisfacción, sin saber cuales serian dichos cambios, sabría que a pesar de no conocerlos, lo disfrutaría, pues los cambios, siempre estaban en función al karma generado, sin dudas, abundaban en karma.
-Haces bien en tener miedo, adujo el de la linterna, somos mas, somos mejores, somos lo que nunca vas a ser porque nos lo vas a dar todo…..No le veía el rostro, ya que mantenía mi vista en el suelo, para no ser encandilado, pero aún así lo imagine con su sonrisa de disminuido mental y sentí pena por el, solo se estaba dejando llevar, pero eso no le alcanzaba para escapar a su destino.
-Insisto, mejor permintanme continuar, quizás los cambios no sean tan graves después de todo
-No tenes idea de quienes somos, danos lo que tenes, no te lo volvemos a repetir, quien hablo fue el locuaz personaje temeroso, que no dejaba de mirar a los costados, a quien note más nervioso y ya más inseguro de si mismo.
El personaje de la linterna avanzo hacia mi, con intenciones de obstruirme el paso, como si fuese a salir corriendo, con un veloz movimiento, recuerdo de mis años de entrenamiento en peleas, golpee e antebrazo, haciendo que la linterna cayera al piso, sin pensarlo y como el movimiento despertó alguna memoria muscular, mi brazo derecho voló hacia su rostro, con el índice y el anular extendidos, no voy a entrar en demasiados detalles, solo diré que el grito de pavor, al verse privado de la linterna y la visión fue desgarrador, el llamado “Fook fu kuen”, una de las más antiguas de un antiguo arte marcial oriental, entrenado en mi adolescencia y mantenido por años en la memoria, mostró su efectividad. Por simple humanidad de mi parte, lo knockee de un certero gancho a su débil mandíbula, que lo desparramo momentáneamente sobre el piso.
Con un insulto innecesario, el locuaz personaje del medio, intento tirar un puñetazo, que pensarlo como tal, era un insulto, que no solo por lento y anunciado, sino porque jamás hubiese llegado a destino, aunque me hubiese quedado inmóvil. Lamentablemente para el, fui más rápido de lo que se esperaba y con un veloz movimiento de mi brazo izquierdo, bloquee el golpe y al mismo tiempo le propine un gancho ascendente a si flácida mandíbula, que parecía estar de oferta en esa noche; esta con un sonido seco, se estrello diente contra diente, cercenando gran parte de su lengua, ya que a pesar de querer golpear, no cesaba de hablar y decir tonterias. Ya imposible entender su balbucear tembloroso y lloriqueante, intento tomarme con una mano de un hombro, lo que encontró fue una combinación de golpe con mi empeine a la rodilla y gancho al mentón, del otro lado, que lo dejo fuera de combate.
Me acerqué al tercer atracador, que ya con un marcado temor en su rostro expreso
–No me pegues, no me lastimes, puedo pagarte por favor, no sabia, yo solo los seguía a ellos, yo por favor….. El patetismo de su discurso no hizo mas que desplegar mi ira, cuando llevo su mano derecha a sus espaldas, estrelle una veloz patada lateral en su pecho, a la altura del plexo solar, que lo hizo rebotar contra el tronco del árbol y caer de rodillas ahogado por falta de aire.
–Por favor no me golpees no, no quiero nada puedo pagarte, tengo mucha plata por favor,
– Porque interrumpieron mi caminar?, si tenes plata porque querías robarme la mía?, ni siquiera tengo, le respondí sin necesidad. Son tan mediocres que intentan asaltar a alguien sin saber que van a obtener?
-Por favor, puedo pagarte, abrió su billetera y extrajo unos cuantos billetes. Son tuyos me dijo, haciendo que mi furia se tornara mas patente, años tratando de dominarla, crei que lo había logrado, pero estos tres imbéciles, en una versión patética de los tres chiflados, había logrado en poco tiempo sacarla a la luz. En ningún momento me llamaron caminante, con lo cual sabia que lejos estaban de dicho camino, no sabían quien era, solo sabían que querían algo que ellos no podían obtener por si mismos.
El voluminoso personaje se puso de pie, vio a sus compañeros, uno tirado inconsciente, el otro, recuperado del colpe, pero no de su ceguera, lloraba tropezando con cuanta elemento se interponía en su ya mas oscuro camino. Amago correr, pero rápidamente y esta vez si interpretando correctamente mi sonrisa, se quedo quieto. Entendió rápidamente que no le serviría de nada. con mis pasos lo alcanzaría rápidamente y el solo lograría estar mas cansado. Volvió a meter mano en su billetera y extrajo otro fajo de billetes
–Puedo pagarte muy bien, acéptalo por favor, déjame ir. Sin pensarlo extendí mi brazo, supuso que saldría con la suya, como seguramente solía hacerlo, sin embargo tome su mano y en un rápido movimiento circular ascendente, hice tronar los huesos de la muñeca; extendió su otra mano con los dedos abiertos, dejándome servida la situación que obviamente aproveche, rápidamente lo tome con mi otra mano, atrape sus dedos y los torcí con ferocidad, lejanamente conocida. Con esto sentí como se iban quebrando con mi fuerte torción. El ponerlos paralelos a su antebrazo, no fue natural, aunque si fácil.
Los billetes volaron de su mano fracturada, siendo dispersados por el viento suave pero constante. El grito fue igual de desgarrador, pobre tipo pensé, no esta acostumbrado a pelear por lo que realmente quiere, la furia me subía por la mente, estampe un fuerte golpe en su cabeza que lo dejo inconsciente, el otro, el único que aún quedaba atento a los sonidos, sin poder ver lo que ocurría, estaba arrodillado, paradójica mente, al lado de su linterna aún encendida, llorando su perdida de manera desconsolada.
Levanté la mirada y vi la continuación del camino, a unos metros del lugar de la lucha, se perfilaba la entrada de un túnel, oscuro, ideal para dejar pasar de largo para el común de la gente, ideal para ver que habría del otro lado. Justo para dejarse envolver por la oscuridad más pesada, sabiendo que del otro lado habría luz.
Comencé a caminar hacia el, entre caminando lentamente y descubrí que los pensamientos volvían a ordenarse en mi mente, la pelea había quedado atrás, el futuro se veía el frente en su forma de luz, raro pensé, de este lado esta oscuro, de aquel hay luz, allí hay algo que seguro estará esperando. Como señal, escuche los ladridos, mis amigos habían pasado al otro lado, no cabían dudas, la señal daba paso al futuro y el futuro, a diferencia de las señales era incierto pero tentador. Una sonrisa comenzaba a dibujarse nuevamente en mi rostro, aunque esta vez, de satisfacción, esa que sentimos de niños al ver un regalo envuelto.
Continué mis pasos, recreando en mi mente viejas conversaciones, pasadas y futuras , recreando lugares que no visite, pero que volvería a contar con mi presencia.
Al llegar a la salida del túnel, pude ver que el camino, era una copia fiel al que había transitado antes, la única diferencia eran una hilera de postes de luz que marcaban el sendero, permitiendo ver mas allá de la ubicación donde estuviéramos, los perros volvieron a caminar en torno a mi, hasta llegar a una nueva curva, o quizás la misma, aunque esta vez, su orientación era hacia el otro lado, aunque no estaba seguro, el hecho de que estuviese iluminada cambiaba todo.
Atento a lo que pudiera haber en el lado ciego de la mencionada curva, continué caminando con mi mente atenta vacía de recuerdos, solo me encontraba expectante a lo que pudiera encontrarme al terminar de girar.
No ocupé muchos pasos y allí estaba, una persona de complexión fuerte, con una musculosa, una gorra tapándole las facciones y un amplio pantalón, se lo notaba musculoso pero no de gimnasio, sino de trabajo, de esos cuerpos cuyo paso del tiempo se le trasluce en estructura, a su lado un perro sentado observaba atentamente a los que me acompañaban, que se acercaron lentamente a olfatearlo. El personaje, se alejo de ellos, dándole mas espacio para que los perros se acercaran y congeniaran, el alejamiento lo hizo acercarse a mi, que quedándome inmóvil lo seguía atentamente con la mirada,
Con voz natural y una particular dicción expreso
quiace, tabueno pacamina no?
-Si, le respondí, las caminatas son buenas para encontrarse con uno mismo
y con lo dema tamien, tampoco escosa distar solo, aunqui a vece lo mijo
-No estoy solo, le expresé estoy con unos amigos de verdad, que no defraudan ni se defraudan
Alli vi un cambio en su actitud, torció el gesto para observar a los perros que afortunadamente congeniaban y me dijo
E virda, son lo mejo, siempre con uno sinportar donde sea
Al volver a mirarme, su rostro volvió a ser serio y calculador
Linda campera dicuero tini puesta, siempre Sali a camina sasi?
Mirándome por primera vez, vi la campera que no recordaba haberme puesto, ni siquiera recordaba tener una, pero allí estaba. Ese era el abrigo que había tomado al salir?, no lo recordaba, raro pensé, los recuerdos rara vez me abandonan.
-Si le respondí, es una linda campera, veo que solo tenes puesta una remera sin mangas, acaso estas interesado en tenerla?
Si así fuera que? Vai a pelia por ella
-No, no voy a pelear, no es necesario
-No? Raro, no fue lo que hiciste delotro lado diltune
Mientras lo escuchaba pensé que quizás ese fuese mi castigo por extralimitarme con tan limitada gente, pero rápidamente recordé que el pasado debía ser olvidado p ara que no se tornase en presente y respondí con calma.
-Eso fue distinto, ni siquiera me interesa recordarlo, con solo verlo me di cuenta que valía la pena la lucha, con vos es diferente, sos un luchador profesional, alguien acostumbrado a hacerlo para vivir, no tengo chance, no voy a pelear por la campera, si la queres, ya la perdí, tampoco voy a pelear por mantener una idea de cobardía o valentía, se que y quien soy, no me hace falta demostrar nada
A esta altura pensé que el paseo era extraño, nunca pasaban esos cruces con personas cuando salía por la ventana, era mi seguro de un paseo como tal, parece que las cosas iban cambiando rápidamente, iba a ser necesario adecuarme al cambio o padecer sus consecuencias. El mundo se iba tornando diferente, y ya me estaba tocando padecerlo.
Mientras me perdía en mis pensamientos, mi interlocutor estalló en una profunda y gutural carcajada
Podrías pelia y por ahí pode ve que so ma fuerte internamente de lo que pensa, lo pinsaste?
– Podría, pero no hace falta, se quien soy y se cuales son mis fortalezas y debilidades
Eso pensa vo, pero tai seguro?
– Tanto como que tu forma de expresarte es extraña, mostras posturalmente ser una persona culta, pero al hablar parecieras mostrar lo contrario.
Jajajaja, soi gracioso, deci mucha pavada hilarante.
– Hilarante, claro, un termino que es utilizado por el común de la gente, especialmente las clases menos cercanas a los estudios tradicionales verdad?
El peleador volvió a reír, con gracia, estaba disfrutando el momento, casi parecía ser un amigo, pero era consciente que un golpe suyo, seria demoledor y uno mio apenas le generaría una simple molestia. Sentí que volvía a ser yo, volvía a expresar frases que generan impacto, no se si pelearía por mi campera, (de donde salió?), pero si se que pelearía y no por demostrar nada, sino por mantener mi postura y pensamiento, cosa que siempre hago, hare y recuerdo hice desde siempre. Desde que tengo uso de razón, a pesar de leer otro diario.
Ti molesta mispresion?, no e casual, como tu paso, es simple octimización, como lo golpe, para que via pega 3 puñetazo, como vos dil otro lado, si con uno suficiente?
– Veo que estabas atento, podrías haber intervenido y quizás esos tres personajes, hoy estarían sufriendo tan solo un dolor de cabeza, sin embargo hoy sus vidas cambiaron y no muy felizmente supongo
No intervine por do razone, y no leo diario, una porqui tabavacuando, quiria t ama liviano palencuentro este y lautra poque so divertido.
Mierda pensé, lo cual cuadraba con lo que me acaba de contar el peleador, extraño sentido del humor porta el personaje este….
En este momento extendió su mano, –mi nombre es Pol, Caminante Nocturno. Pol soio, caminante so vo, por la duda te lo cuento.
Mi inmovilidad, lejos de ofenderlo, lo divirtió
La que tipario!! Me la limpié con la otra mano jetón, se de tus costumbres pulcras, hasta milave enlagua…
– Pulcras claro, otro termino de uso común entre la clase luchadora verdad?, estreche su fuerte mano, esperando que me estrujase los dedos, sin embargo, note la fuerza y contención, para demostrar personalidad, pero sin necesidad de dañar.
– Bueno Caminante, ya sabe quien soy, ahora veni, voy a cambiar mi forma de expresión, porque veo que es mas importante el discurso para vos, que la optimización al momento de expresarme y como me hacen tiki taka las esferoides con cada retruque tuyo, prefiero hablarte como te gusta escuchar. Porque sos simpático cuando queres, lo malo es que queres bastante poco….
Los perros nuevamente habían desaparecido, seguramente a inspeccionar nuevos lugares con su nuevo amigo, esto no pareció incomodar a Pol, aunque en su mirada se le notaba la acuosidad de la emoción.
– Es tu amigo el que estaba a tu lado? le pregunte como para acomodar la información.
-Si, me respondió con emoción, vino hace poco a hacerme compañía, es un viejo amigo, que mandé a cuidar a otro y ya realizado su trabajo, volvo a descansar a mi lado. Se fue con tu amigo negro, el de la pecherita y las patas blancas, seguido por los otros cinco….
Con su brazo en mi hombro, otra curiosidad, el contacto humano me genera molestia, trato de que sea lo mínimo indispensable en las raras ocasiones en las que se da. Comenzamos un largo paseo, que comenzó con un primer paso.
-Soy Pol Konout, caminante, vengo de lejos, peleándola desde siempre, te voy a contar porque elegí a quien elegí y porque me siento a gusto con la elección, porque para demostrar que pelear es una constante en la vida, nada mejor que sentir quien le da pelea a la vida y que hay que ganarle por KnockOut…….
(Continuará…..)

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